Así como la sangre fluye en nuestro aparato circulatorio, la energía eléctrica circula en las instalaciones eléctricas.
Al encontrar obstáculos en nuestras venas el flujo es menos eficiente, de igual manera, en las instalaciones eléctricas cuando el flujo eléctrico no es lineal se presentan pérdidas, las cuales elimina nuestro equipo, haciendo este flujo eléctrico más eficiente, alineando los electrones en un mismo sentido, con una misma rotación, lo cual genera una conductividad eléctrica más eficiente, que permitirá un ahorro de energía.
La resonancia en la absorción de las ondas electromagnéticas rotatorias disminuye la resistencia de la corriente y avanza alineando los electrones libres en la corriente.
Por lo tanto, disminuye la resistencia eléctrica convirtiendo la energía reactiva desperdiciada en energía activa, con lo cual se mejora el nivel de la corriente y reduce la resistencia dentro del cable. Esto da como resultado un eficaz ahorro de energía eléctrica.